Apple demanda a OpenAI por robar secretos comerciales: "Lol, tengo acceso", el mensaje del ingeniero que destapó el escándalo
La tensión entre dos gigantes tecnológicos ha escalado a los tribunales. Apple ha presentado una demanda contra OpenAI, acusando a la empresa de Sam Altman de apropiarse de secretos comerciales relacionados con hardware. Según los documentos judiciales, el caso gira en torno a dos exingenieros de Apple: Chang Liu y Tang Tan, quienes, tras unirse a OpenAI, habrían accedido y utilizado información confidencial de su anterior empleador.
El caso más llamativo es el de Liu, un ingeniero especializado en sistemas eléctricos que, tras ocho años en Apple, se incorporó a OpenAI a principios de 2026. Según la demanda, Liu conservó su portátil corporativo de Apple y descubrió una vulnerabilidad que le permitió acceder a servidores internos. Allí descargó más de mil páginas de documentación técnica sobre productos no anunciados, especificaciones y presentaciones de ingeniería. Un correo electrónico filtrado en la demanda revela su sorpresa: "LOL, he descubierto que tengo acceso a la red de almacenamiento, qué divertido", escribió a una excompañera. Por su parte, Tang Tan, actual director de hardware de OpenAI y con 24 años de experiencia en Apple —donde llegó a ser vicepresidente de diseño de producto para iPhone y Apple Watch—, está acusado de usar nombres en clave internos de Apple durante procesos de contratación y de pedir a candidatos que llevaran componentes de hardware de la marca a las entrevistas.
Un golpe a la reputación y a los planes de OpenAI
Para OpenAI, esta demanda llega en un momento crítico. La empresa se prepara para salir a bolsa y lanzar su primer dispositivo con inteligencia artificial, un proyecto que podría verse seriamente afectado si se demuestra que ha utilizado propiedad intelectual ajena. Aunque su portavoz, Drew Pusateri, ha declarado que "no nos interesan los secretos comerciales de otras empresas" y que su enfoque sigue siendo "desarrollar tecnología innovadora", la demanda pone en duda su credibilidad, especialmente en un sector donde la confianza y la transparencia son clave.
Apple, por su parte, no solo busca proteger su propiedad intelectual, sino también frenar la fuga de talento hacia OpenAI. Según la demanda, en el último año alrededor de 400 empleados han abandonado Cupertino para unirse a la empresa de Altman. Esta desbandada incluye perfiles clave, como el de Tang Tan, quien tras dejar Apple fundó *io Products* junto a Jony Ive, el icónico diseñador de la marca. OpenAI adquirió esta startup en 2025 por 6.500 millones de dólares, un movimiento que ahora cobra un cariz polémico. La demanda también solicita medidas cautelares para impedir que OpenAI siga utilizando la información presuntamente robada, lo que podría retrasar o incluso paralizar el desarrollo de su primer dispositivo con IA si se demuestra que depende de tecnología de Apple.
Qué significa para tu negocio
Más allá del ruido mediático, este caso es un recordatorio de que la protección de la propiedad intelectual y los datos sensibles no es solo cosa de grandes corporaciones. Si tu pyme maneja información confidencial —ya sean diseños, estrategias comerciales, datos de clientes o procesos técnicos—, debes tomar medidas para evitar fugas. Esto incluye revisar los protocolos de seguridad al desvincular empleados, especialmente si se marchan a la competencia, y asegurarte de que los dispositivos corporativos no conserven accesos no autorizados. En sectores como la construcción, las reformas o los servicios técnicos, donde los planos, patentes o métodos de trabajo pueden ser un activo clave, un descuido puede traducirse en pérdidas económicas o incluso en demandas. La IA de LaiaDesk puede ayudarte a monitorizar accesos y detectar comportamientos sospechosos en tus sistemas, pero la base está en establecer políticas claras y formar a tu equipo. En un mundo donde el talento y la información circulan más rápido que nunca, la prevención no es un gasto, es una inversión.
Fuente original: Xataka
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