· Noticias
Entrar

Celero recauda 275 millones de dólares para llevar la óptica coherente al interior de los centros de datos de IA

La inteligencia artificial está transformando los centros de datos, pero no solo por la potencia de cálculo. El verdadero desafío ya no son los chips en sí, sino cómo se comunican entre ellos. Cada vez que una GPU procesa datos, necesita enviarlos a otra para completar tareas complejas, y ahí es donde aparece el cuello de botella: los cables y protocolos actuales no dan abasto. Una startup californiana, Celero Communications, acaba de recaudar 275 millones de dólares para llevar una solución probada en telecomunicaciones al corazón de los servidores de IA: la óptica coherente.

Hasta ahora, los centros de datos usaban un sistema llamado PAM4 para transmitir datos entre chips. Es barato y funciona, pero tiene un límite físico: no puede escalar al ritmo que exigen los modelos de IA más avanzados. La óptica coherente, en cambio, aprovecha propiedades de la luz —como su fase y polarización— para multiplicar la capacidad de transmisión por el mismo cable de fibra. Es la misma tecnología que conecta continentes bajo el mar, pero Celero quiere adaptarla a distancias cortas, dentro de un mismo edificio o campus. Su apuesta es clara: si los gigantes tecnológicos necesitan mover terabits de datos por segundo entre miles de GPUs, la solución no puede ser seguir añadiendo cables, sino hacer que cada uno sea más eficiente.

Un chip en la frontera de la tecnología

El avance técnico que respalda esta estrategia es un procesador de señal digital (DSP) fabricado con el proceso de 2 nanómetros de TSMC, el mismo que usa el último chip del iPhone. Este componente, aún en fase de validación, permitiría duplicar la velocidad de transmisión actual, pasando de 1,6 a 3,2 terabits por segundo. Sin embargo, la producción no comenzará hasta 2027, lo que deja un margen de tiempo en el que la competencia —como Marvell, Broadcom o Cisco— podría reaccionar. Curiosamente, los fundadores de Celero conocen bien a estos rivales: su CEO trabajó 17 años en Broadcom, y su cofundador tiene experiencia en el sector, lo que les da una ventaja para identificar puntos débiles en las soluciones existentes.

El respaldo financiero de Celero no es casual. Inversores como CapitalG —el fondo de crecimiento de Alphabet— ven en esta tecnología una pieza clave para evitar que las redes se conviertan en el freno de la IA. Google, cliente principal de Marvell, podría beneficiarse de tener un segundo proveedor, reduciendo riesgos en un mercado donde la dependencia de un solo fabricante es un problema estratégico. Mientras tanto, los gigantes de la nube —Microsoft, Meta, Amazon— siguen comprando GPUs a un ritmo récord, lo que acelera la necesidad de redes más rápidas. La pregunta no es si la óptica coherente llegará a los centros de datos, sino quién liderará esa transición.

Qué significa para tu negocio

Aunque esta noticia hable de chips y centros de datos, su impacto llegará a tu pyme en forma de servicios más rápidos y accesibles. Si contratas herramientas de IA para gestionar proyectos, analizar datos o automatizar tareas, la velocidad de las redes que las soportan determinará su rendimiento. Una conexión más eficiente entre servidores se traducirá en respuestas más ágiles, menos tiempos de espera y, en última instancia, costes más bajos. Además, si tu empresa depende de proveedores cloud —como almacenamiento en la nube o software de gestión—, esta mejora en la infraestructura podría hacer que sus servicios escalen mejor sin subir precios. No necesitas invertir en tecnología punta, pero sí estar atento a cómo evoluciona: cuando estas innovaciones lleguen al mercado, los primeros en adoptarlas tendrán una ventaja competitiva en productividad.

Fuente original: WWWhat's new

Conversación

Sé el primero en comentar.

Habla con LaiaDesk Más noticias

Newsletter

La IA de tu sector, en tu bandeja

Sin humo y sin spam. Te enviamos solo el análisis que de verdad mueve tu negocio. Cancela cuando quieras, en un clic.

Doble confirmación por correo (RGPD). Nunca compartimos tu dirección.