Disney se enfrenta a perder más de 100 millones de dólares con Vaiana porque no ha sabido leer las señales de un fracaso anunciado
Disney ha encajado un golpe inesperado en taquilla con su última apuesta en imagen real: la adaptación de Vaiana. Aunque la película partía con buenas críticas del público —un 89% en Rotten Tomatoes y una nota A- en CinemaScore—, los números no acompañan. Con un presupuesto de 250 millones de dólares y una inversión en marketing que podría superar los 140 millones, la cinta apenas ha recaudado 95 millones en su estreno mundial. Las proyecciones apuntan a pérdidas de entre 100 y 125 millones, un varapalo para una compañía que ya arrastraba decepciones recientes, como The Mandalorian and Grogu.
El problema no es la calidad técnica ni el reparto, sino una estrategia que parece haber fallado en el timing. Vaiana 2, estrenada en noviembre de 2024 como secuela animada, batió récords con más de 1.000 millones de recaudación y se convirtió en la película más vista en Disney+. Sin embargo, su éxito puede haber jugado en contra de esta versión live-action: el público ya había disfrutado de una secuela reciente y sabía que la adaptación llegaría pronto a la plataforma de streaming. ¿Por qué pagar por verla en cines si podía esperar unos meses?
La nostalgia no siempre es rentable
Disney ha basado parte de su modelo de negocio en revivir clásicos animados con actores reales, pero Vaiana demuestra que la fórmula no es infalible. Mientras que películas como Lilo & Stitch —con más de 20 años de diferencia respecto al original— lograron recaudar más de 1.000 millones, esta adaptación llegó demasiado pronto. Solo ocho años separan la versión animada de 2016 de la actual, y la secuela de 2024 aún estaba fresca en la memoria del público. La nostalgia, clave en otros remakes, no tuvo tiempo de activarse.
Además, el estreno coincidió con un fin de semana saturado: Toy Story 5 de la propia Disney y Minions & Monsters competían por la misma audiencia. La crítica tampoco ayudó, con un escaso 31% en Rotten Tomatoes que la tachó de "copia plana" del original. Aunque el público la defendió, la brecha entre ambas valoraciones refleja un desajuste: Disney apostó por un producto que ni la industria ni los espectadores parecían necesitar con urgencia.
Qué significa para tu negocio
El fracaso de Vaiana es un recordatorio de que, incluso para gigantes como Disney, el éxito no está garantizado. Para una pyme, esto se traduce en una lección clave: no basta con repetir fórmulas, hay que entender el momento y las necesidades del cliente. Si lanzas un servicio o producto similar a uno que ya existe —como una reforma con materiales "premium" cuando el mercado pide soluciones rápidas y económicas—, asegúrate de que aporta valor real. Analiza si hay demanda, estudia a la competencia y, sobre todo, evita saturar a tu público con versiones redundantes. En sectores como la construcción o las inmobiliarias, donde los ciclos de innovación son lentos, la diferencia entre el éxito y el fracaso suele estar en escuchar al cliente antes de invertir.
Fuente original: Xataka
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