El salario de los junior lleva años en caída libre. Un nuevo estudio sugiere que el impacto de la IA no es tan obvio
Desde que la inteligencia artificial irrumpió en el mercado laboral, los debates sobre su impacto en los puestos de trabajo junior no han dejado de crecer. ¿Realmente está desplazando a los recién llegados o es solo una excusa para recortar costes? Un reciente análisis del Stanford Digital Economy Lab aporta datos concretos: ha revisado nóminas reales de miles de trabajadores, no estimaciones ni opiniones, y los resultados matizan —pero no descartan— el papel de la IA en esta tendencia.
Los números son claros: desde finales de 2022, coincidiendo con la popularización de herramientas como ChatGPT, el empleo para jóvenes de 22 a 25 años en sectores muy expuestos a la IA ha caído un 4% anual. Mientras, en esos mismos sectores, los profesionales mayores de 30 han visto cómo sus oportunidades aumentaban. Casos como el de Coinbase, que recortó el 14% de su plantilla citando la IA como motivo, o Salesforce, que frenó la contratación de juniors, refuerzan la idea de que algo está cambiando. Pero el estudio va más allá: el impacto no es uniforme.
Dónde sí y dónde no: el matiz clave
La IA no está reemplazando el trabajo humano en general, sino tareas muy específicas: aquellas repetitivas, de bajo valor añadido y que suelen ser el primer contacto de un junior con el mundo laboral. Escribir código básico, responder tickets de soporte o redactar borradores son ejemplos claros. En cambio, donde la tecnología actúa como apoyo —revisar, verificar o tomar decisiones basadas en datos—, la contratación se mantiene estable. El problema, según los expertos, es que esas tareas "aburridas" son precisamente las que permiten a los jóvenes aprender, cometer errores sin grandes consecuencias y escalar hacia puestos más complejos.
¿Es la IA la única culpable? No necesariamente. La OCDE señala que el desempleo juvenil entre graduados ya subía antes de la llegada de ChatGPT, y ejemplos del pasado —como la deslocalización a India en los 2000— muestran que las empresas suelen buscar chivos expiatorios cuando los tipos de interés aprietan. Pero incluso si solo una parte de la caída en la contratación se debe a la IA, el efecto a largo plazo podría ser preocupante: sin ese primer peldaño, dentro de una década podría faltar mano de obra senior con experiencia real, no solo teórica.
Qué significa para tu negocio
Si diriges una pyme, especialmente en sectores como la construcción, las reformas o los servicios técnicos, esta noticia es un recordatorio de dos cosas. Primero, que la IA puede ser una aliada para automatizar tareas repetitivas —como generar presupuestos o gestionar incidencias—, pero no sustituye el criterio humano en fases clave, como la supervisión de proyectos o la atención al cliente. Segundo, que prescindir de perfiles junior por ahorrar costes hoy puede salir caro mañana: son ellos quienes, con formación y tiempo, se convertirán en los mandos intermedios que tu empresa necesitará. La solución no es evitar la tecnología, sino usarla para liberar tiempo y recursos, invirtiendo en formar a esos jóvenes en habilidades que la IA no puede replicar: creatividad, resolución de problemas complejos y trato personal. El equilibrio está en combinar eficiencia con visión a largo plazo.
Fuente original: Xataka
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