Jordi Nebot, CEO de PaynoPain: "Suben alojamientos con fotografías robadas o hechas con IA y un precio llamativo"
El verano es sinónimo de viajes, pero también de un aumento en las estafas relacionadas con el alquiler vacacional. Una práctica cada vez más común es la de los llamados "alojamientos fantasma": anuncios que prometen estancias idílicas a precios irresistibles, pero que en realidad no existen. Según Jordi Nebot, CEO de una fintech especializada en soluciones de pago, los estafadores han perfeccionado sus técnicas para engañar a los viajeros, utilizando desde fotografías robadas hasta imágenes generadas por inteligencia artificial para hacer sus anuncios más creíbles.
El modus operandi de estos timadores es sencillo pero efectivo. Primero, captan la atención del usuario con ofertas que cumplen exactamente lo que busca: ubicación perfecta, servicios deseados y, sobre todo, un precio muy por debajo de la media. Una vez que el viajero muestra interés, los estafadores recurren a la presión psicológica, creando una falsa sensación de urgencia. Mensajes como "solo queda una habitación" o "reserva ya o te quedarás sin ella" son comunes, y buscan que la víctima actúe sin pensar. El siguiente paso es clave: intentar que la transacción se realice fuera de la plataforma de reserva, donde el usuario pierde todas las protecciones que estas ofrecen.
Señales de alerta y cómo protegerse
Detectar un anuncio falso no siempre es fácil, pero hay indicios claros que pueden ayudar. El primero y más evidente es el precio: si una oferta parece demasiado buena para ser verdad, probablemente lo sea. Otro factor importante es la falta de historial. Los alojamientos legítimos suelen tener reseñas, antigüedad en la plataforma y, en muchos casos, presencia en redes sociales o en páginas especializadas como Trustpilot. Si el anuncio no tiene opiniones, no aparece en Google Maps o no tiene una web asociada, es una señal de alerta. Nebot recomienda buscar el alojamiento fuera de la plataforma y, si persisten las dudas, optar por otra opción: "No te la juegues".
Si ya has caído en la trampa, lo primero es no entrar en pánico. Si el pago se realizó dentro de la plataforma de reserva, como Booking o Airbnb, el proceso de reclamación es sencillo: basta con denunciar el anuncio para que la plataforma gestione el reembolso. Si el pago se hizo por transferencia, Bizum o PayPal, la situación se complica. En estos casos, la única opción es interponer una denuncia policial y emprender acciones legales, un proceso que puede ser largo y costoso, especialmente si el importe estafado no es elevado. Según Nebot, "para ciertos importes ni siquiera compensa pelear".
Qué significa para tu negocio
Aunque esta estafa afecta principalmente a viajeros, las pymes del sector turístico, inmobiliario o de reformas también pueden verse perjudicadas. Si gestionas alojamientos o trabajas con propietarios que alquilan sus propiedades, es clave que eduques a tus clientes sobre los riesgos de los anuncios fraudulentos. Además, si tu negocio incluye servicios de fotografía para inmuebles o alojamientos, podrías ofrecer un valor añadido: certificados de autenticidad o sellos de confianza que ayuden a diferenciar los anuncios legítimos de los falsos. En un mercado donde la confianza es clave, tomar medidas proactivas no solo protege a tus clientes, sino que también refuerza la reputación de tu empresa.
Fuente original: Xataka
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