Los ciberataques NFC contra smartphones se disparan un 188% en 2026
Los pagos con el móvil se han convertido en un gesto cotidiano: acercar el teléfono al datáfono para pagar sin sacar la tarjeta es rápido, cómodo y, hasta ahora, seguro. Sin embargo, los ciberdelincuentes han encontrado en la tecnología NFC —el sistema que hace posible estos pagos— un nuevo filón para robar dinero. Según datos recientes, los ataques que aprovechan esta vía se han multiplicado casi por tres en los primeros meses de 2026, con un aumento del 188% respecto al mismo periodo del año anterior.
El método no es nuevo, pero sí su escala y sofisticación. Los atacantes utilizan dos estrategias principales. La primera, conocida como "NFC directo", consiste en engañar a la víctima para que instale un malware disfrazado de aplicación bancaria o de verificación de identidad. Una vez infectado el teléfono, los delincuentes piden a la persona que acerque su tarjeta al dispositivo y teclee el PIN, lo que les permite copiar los datos de la tarjeta. La segunda, llamada "NFC inverso", es más sutil: la víctima instala una app maliciosa que se configura como método de pago predeterminado en el móvil. Cuando la persona usa el teléfono para pagar, la señal NFC que emite no corresponde a su tarjeta, sino a la de los atacantes, que reciben el dinero sin que la víctima sospeche.
Un problema que trasciende fronteras
Aunque los usuarios de Rusia son, por ahora, los más afectados, los expertos advierten que esta amenaza se está extendiendo rápidamente a otras regiones, incluyendo Europa y América Latina. El motivo es claro: el malware NFC ya no es un desarrollo exclusivo de grupos organizados, sino que se comercializa en la dark web bajo el modelo *malware-as-a-service* (MaaS). Esto significa que cualquier delincuente con conocimientos básicos puede alquilar estas herramientas, lo que acelera su propagación. Los primeros ataques públicos con esta técnica se detectaron a finales de 2023 en Europa, pero en menos de dos años ha escalado hasta convertirse en un riesgo global.
Lo más preocupante es que, en el caso del "NFC inverso", las víctimas suelen ser conscientes de que están realizando una transferencia, pero creen que lo hacen a una "cuenta segura" controlada por los atacantes. Como el dinero sale de su teléfono, las operaciones pueden parecer legítimas incluso para los bancos, lo que dificulta su detección y bloqueo. Los expertos no descartan que estas técnicas sigan evolucionando, incorporando nuevas variantes que aprovechen otras vulnerabilidades de los sistemas de pago móvil.
Qué significa para tu negocio
Si en tu pyme —ya sea una constructora, una inmobiliaria o un servicio técnico— utilizáis móviles para cobrar a clientes o gestionar pagos, esta noticia os afecta directamente. Un ataque NFC no solo puede suponer la pérdida de dinero, sino también dañar vuestra reputación si un cliente descubre que su tarjeta ha sido comprometida al pagar en vuestro negocio. Para reducir riesgos, limita el uso de móviles personales para cobros: si es imprescindible, emplea dispositivos dedicados exclusivamente a esa función y mantén el software siempre actualizado. Desconfía de apps que pidan permisos sospechosos, como el acceso a la NFC sin una justificación clara, y forma a tu equipo para que identifique intentos de phishing o mensajes fraudulentos. En un entorno donde los pagos móviles son cada vez más habituales, la prevención no es opcional: es la mejor herramienta para proteger vuestro dinero y el de vuestros clientes.
Fuente original: CyberSecurity News ES
Conversación
Inicia sesión para comentar y reaccionar.
EntrarSé el primero en comentar.