Si vas a ver el eclipse de este 12 de agosto, la ciencia te necesita
El próximo 12 de agosto, España será testigo de un eclipse solar total, un fenómeno astronómico que, además de su espectacularidad, ofrece una oportunidad única para la ciencia. En Cataluña, tres instituciones —la Generalitat, el Institut d’Estudis Espacials de Catalunya (IEEC) y el Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR)— han lanzado un proyecto pionero para estudiar cómo este evento afecta a la salud humana. Aunque existen numerosos registros sobre el comportamiento de animales y plantas durante los eclipses, los datos sobre su impacto en las personas son casi inexistentes. Para llenar este vacío, han desarrollado Solaris, una aplicación móvil que busca reunir a 5.000 voluntarios en un estudio de ciencia ciudadana.
¿Cómo puedes participar?
El proceso es sencillo, pero requiere compromiso. Los interesados deben descargar la app Solaris y contar con un reloj inteligente o pulsera de actividad que registre, al menos, el ritmo cardíaco. Durante cinco días —dos antes del eclipse, el día del evento y dos después—, los participantes deberán tomar mediciones continuas, evitando realizar ejercicio intenso para no alterar los datos. La aplicación sincroniza automáticamente la información con los servidores de los investigadores, garantizando el anonimato y la seguridad de los datos gracias a la tecnología OneCareAI, desarrollada para este fin.
El objetivo principal del estudio es analizar dos variables clave: el ritmo cardíaco y la frecuencia respiratoria. Los científicos sospechan que la combinación de emociones intensas —como la sorpresa o el asombro— y la alteración repentina de la luz natural podría influir en los ritmos circadianos, esos "relojes internos" que regulan funciones básicas del organismo. Aunque el eclipse durará apenas unos minutos, su efecto en el cuerpo humano es una incógnita. ¿Provocará cambios medibles? ¿Serán similares a los observados en animales, que reaccionan con confusión ante la oscuridad diurna? Los resultados, que se publicarán a finales de septiembre, podrían arrojar luz sobre estas preguntas.
Mientras que en el mundo animal los eclipses desencadenan comportamientos predecibles —aves que cantan, ganado que regresa a los establos o murciélagos que salen de sus refugios—, en los humanos no hay registros sistemáticos. Este estudio catalán es el primero en abordar la cuestión a gran escala, y sus conclusiones podrían tener implicaciones más allá de la curiosidad científica. Por ejemplo, entender cómo reacciona el cuerpo ante cambios bruscos de luz podría ser útil en campos como la medicina del sueño o la psicología ambiental.
Qué significa para tu negocio
Aunque esta iniciativa parezca ajena al día a día de una pyme, es un recordatorio de cómo la tecnología y la ciencia ciudadana pueden abrir nuevas vías de colaboración. Si tu empresa trabaja con dispositivos wearables, aplicaciones móviles o análisis de datos, este proyecto es un ejemplo de cómo herramientas sencillas pueden generar conocimiento valioso. Además, participar en estudios como este —o incluso promoverlos en tu sector— puede mejorar la imagen de tu negocio, mostrando compromiso con la innovación y la comunidad. ¿Y si la próxima vez el protagonista es tu equipo? Imagina un estudio sobre cómo afecta el estrés laboral a la salud de los trabajadores en el sector de la construcción o las reformas, usando datos anónimos de pulseras de actividad. La ciencia ciudadana no es solo para astrónomos: es una oportunidad para que las pymes aporten valor y, de paso, aprendan algo nuevo.
Fuente original: Xataka
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