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Sony Music y Warner Chappell demandan a Anthropic por piratería masiva de letras para entrenar a Claude

La industria musical ha lanzado un nuevo frente judicial contra el desarrollo de la inteligencia artificial. Sony Music Publishing y Warner Chappell Music han presentado una demanda contra Anthropic, la empresa detrás del modelo de lenguaje Claude, acusándola de utilizar letras de canciones protegidas por derechos de autor para entrenar su sistema sin permiso. El caso, presentado en un tribunal federal de California, no se limita a una mera infracción: los demandantes describen un patrón sistemático de descargas masivas de material pirateado y la posterior eliminación de metadatos que identificaban la propiedad intelectual.

Según la demanda, empleados de Anthropic habrían utilizado redes como BitTorrent para obtener millones de libros y archivos musicales entre 2021 y 2022, incluyendo obras de artistas como Taylor Swift, Marvin Gaye o los compositores de "Eye of the Tiger". Pero el detalle más controvertido es la acusación de que, durante el procesamiento de estos datos, se eliminaron deliberadamente títulos, nombres de autores y avisos de copyright, conservando únicamente el texto de las letras. Esta práctica, argumentan las discográficas, dificultaría la identificación de las obras originales y permitiría que Claude generase contenido similar sin atribución.

Un patrón que se repite

No es la primera vez que Anthropic se enfrenta a demandas por el origen de sus datos de entrenamiento. En 2025, la empresa llegó a un acuerdo de 1.500 millones de dólares con autores de libros tras demostrarse que había utilizado copias pirateadas de plataformas como Library Genesis. Aunque un tribunal determinó que el uso de obras protegidas para entrenar IA podía considerarse "uso justo" (*fair use*), la adquisición ilegal de esos materiales sí constituyó una infracción. Ahora, las editoriales musicales intentan aplicar el mismo razonamiento, pero con un matiz clave: mientras que en el caso de los libros se centró en la procedencia de los datos, aquí se añade la acusación de manipulación intencionada de los metadatos.

El contexto financiero de Anthropic añade presión al caso. La empresa, que en el segundo trimestre de 2026 reportó ingresos de más de 11.500 millones de dólares —catorce veces más que el año anterior—, difícilmente podría alegar incapacidad económica para cumplir con los estándares legales. Además, su integración en herramientas como Microsoft Word para redacción de contratos demuestra, según los demandantes, que Claude compite directamente en el mercado creativo, desplazando a compositores y editores. Otras discográficas, como Universal Music Group y BMG, ya han presentado demandas similares, lo que sugiere una estrategia coordinada para frenar el uso no autorizado de su catálogo.

Qué significa para tu negocio

Este caso es un recordatorio de que la inteligencia artificial no opera en un vacío legal. Si en tu pyme utilizas herramientas de IA —ya sea para generar textos, imágenes o incluso música—, debes asegurarte de que los datos con los que se entrenaron cumplen con la normativa de propiedad intelectual. En sectores como la construcción, las reformas o los servicios técnicos, donde se manejan contratos, informes o material gráfico, el riesgo no es menor: un error en el origen de los datos podría derivar en reclamaciones por derechos de autor. La recomendación es clara: revisa las políticas de las plataformas que utilizas, exige transparencia sobre sus fuentes de entrenamiento y, si generas contenido con IA, valida que no infrinja derechos de terceros. En un entorno donde los tribunales están definiendo los límites de estas tecnologías, la precaución no es solo ética, sino también una cuestión de supervivencia empresarial.

Fuente original: WWWhat's new

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