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Sony y Warner acusan a Anthropic de robar millones de canciones para entrenar a Claude

Dos de los mayores sellos discográficos del mundo, Sony Music Publishing y Warner Chappell Music, han llevado a los tribunales a Anthropic, la empresa detrás del modelo de inteligencia artificial Claude. La demanda, presentada en un juzgado federal de Estados Unidos, acusa a la compañía de utilizar sin permiso miles de canciones protegidas por derechos de autor para entrenar su sistema. Entre las obras presuntamente infringidas figuran éxitos globales como Paper Rings de Taylor Swift, Eye of the Tiger de Survivor o Hallelujah de Leonard Cohen, lo que convierte este caso en uno de los más graves por uso no autorizado de propiedad intelectual en el sector tecnológico.

El documento judicial detalla que Anthropic habría accedido a decenas de miles de canciones de ambos sellos, eliminando además los metadatos que identificaban su titularidad. Las discográficas exigen compensaciones de hasta 150.000 dólares por cada obra utilizada de forma intencionada, más otros 25.000 adicionales por la supresión de información sobre derechos. Si se confirmaran los hechos, la factura para Anthropic podría ascender a miles de millones, aunque el proceso legal aún está en sus primeras fases y la empresa no ha respondido públicamente a las acusaciones.

Prácticas cuestionables en el entrenamiento de IA

La demanda no se limita a las canciones: también revela métodos controvertidos en la obtención de datos. Según documentos desclasificados en otro litigio previo, empleados de Anthropic descargaron más de siete millones de libros pirateados desde repositorios como Library Genesis y Pirate Library Mirror. En conversaciones internas filtradas, uno de los cofundadores de la compañía calificó estas plataformas como "turbias", lo que sugiere que eran conscientes de estar vulnerando la ley. Además, se acusa a Anthropic de extraer letras de canciones desde servicios con licencia como MusixMatch y LyricFind, así como de escanear libros de segunda mano de forma destructiva.

Los demandantes argumentan que Claude reproduce letras completas de canciones en sus respuestas, lo que demostraría que el modelo no solo fue entrenado con material protegido, sino que además carece de filtros efectivos para evitar su difusión. Este comportamiento choca con la imagen de "IA responsable" que Anthropic ha intentado proyectar, especialmente en un contexto donde otras empresas del sector, como OpenAI o Meta, también enfrentan demandas similares por uso no autorizado de contenidos. El caso se suma a otro ya abierto en 2023 por Universal Music y otras discográficas, que reclaman más de 3.000 millones de dólares por infracciones en más de 20.000 títulos.

Qué significa para tu negocio

Aunque esta batalla legal se centra en gigantes de la música y la tecnología, sus implicaciones afectan directamente a cualquier pyme que utilice herramientas de inteligencia artificial. Si tu empresa emplea modelos como Claude, LaiaDesk u otros para generar contenidos, analizar datos o automatizar procesos, es crucial asegurarse de que los proveedores cumplen con las leyes de propiedad intelectual. Un fallo judicial en contra de Anthropic podría endurecer los controles sobre los datos de entrenamiento, encareciendo el acceso a estas tecnologías o limitando sus funcionalidades. Además, si tu negocio crea o gestiona contenidos originales —como informes técnicos, catálogos de productos o material promocional—, este caso refuerza la necesidad de registrar y proteger tus obras para evitar usos no autorizados. La IA es una herramienta poderosa, pero su desarrollo debe respetar los derechos de terceros: ignorarlo puede salir muy caro, tanto en sanciones como en reputación.

Fuente original: Hipertextual

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