Sony y Warner demandan a Anthropic: ya pagó 1.500 millones por libros pirateados, ahora le piden 150.000 dólares por canción
La startup de inteligencia artificial Anthropic, creadora del asistente virtual Claude, se enfrenta a una nueva demanda millonaria. En esta ocasión, las gigantes musicales Sony Music Publishing y Warner Chappell Music, junto a otras editoriales, acusan a la empresa de haber utilizado ilegalmente decenas de miles de canciones protegidas por derechos de autor para entrenar su modelo de IA. Entre los temas supuestamente copiados figuran clásicos como "Livin' On a Prayer" de Bon Jovi o éxitos más recientes como "Paper Rings" de Taylor Swift.
El documento judicial, presentado en un tribunal de California, detalla cuatro cargos contra Anthropic: infracción directa de derechos, contribución a la piratería mediante descargas masivas, alteración de metadatos de copyright y uso no autorizado de letras obtenidas de plataformas como Musixmatch. Las demandantes exigen hasta 150.000 dólares por cada obra vulnerada, además de la destrucción de los datos infractores y un desglose detallado de qué material se usó en el entrenamiento de Claude. La cifra final podría ascender a miles de millones, un golpe económico considerable para una compañía que prepara su salida a bolsa.
Una batalla legal con precedentes incómodos
No es la primera vez que Anthropic se ve envuelta en polémicas por el origen de sus datos. En septiembre de 2025, la empresa llegó a un acuerdo histórico al pagar 1.500 millones de dólares a autores y editoriales por el uso no autorizado de libros en el caso Bartz. Aunque un juez determinó entonces que entrenar IA con obras protegidas no era ilegal *per se*, sí consideró que el método empleado —descargas masivas desde repositorios piratas como Pirate Library Mirror— constituía una violación flagrante. Este precedente pesa ahora sobre el nuevo litigio, donde las editoriales musicales argumentan un patrón similar: descargas sistemáticas de canciones a través de redes P2P y scraping de letras sin licencia.
El caso adquiere mayor complejidad por la naturaleza fragmentada de los derechos musicales. Una sola canción puede involucrar múltiples titulares: compositores, intérpretes, productores y sellos discográficos. Esto explica que Anthropic enfrente demandas paralelas por las mismas obras, como la interpuesta por Universal Music Group, que reclama más de 3.000 millones por 20.000 canciones. Los despachos de abogados que representan a las discográficas —los mismos en varios de estos casos— buscan sentar un precedente claro: que el uso de contenido protegido para IA requiere licencias previas, independientemente del volumen o la finalidad.
Qué significa para tu negocio
Aunque esta batalla legal se libra en el ámbito de la música y la IA generativa, su resolución tendrá implicaciones directas para cualquier pyme que utilice herramientas de inteligencia artificial. Si tu empresa emplea asistentes como Claude, Copilot o incluso la IA de LaiaDesk para generar textos, imágenes o análisis, debes asegurarte de que los datos de entrenamiento provienen de fuentes legítimas. El riesgo no es solo reputacional: en el futuro, los tribunales podrían exigir responsabilidades a quienes se beneficien de modelos entrenados con contenido robado. Revisa los términos de servicio de tus proveedores de IA y, si trabajas con material protegido (como planos, diseños o informes técnicos), valora la opción de usar plataformas que garanticen el origen ético de sus datos. La transparencia en el entrenamiento de IA no es solo una cuestión legal, sino una ventaja competitiva en un mercado cada vez más exigente con la propiedad intelectual.
Fuente original: Xataka
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