Un implante cerebral con IA restauró el movimiento y el tacto de un hombre con parálisis total — y los beneficios duran años
Un avance científico ha logrado que un hombre con tetraplejia completa desde 2020 recupere movimientos y sensaciones que creía perdidos para siempre. Keith Thomas, que sufrió una lesión medular en un accidente de buceo, puede ahora alimentarse solo, beber de un vaso sin ayuda, rascarse la nariz o acariciar a su perro. Pero lo más llamativo no es lo que hace con el sistema activo, sino que muchas de estas mejoras persisten incluso cuando el dispositivo se apaga. Los resultados, publicados en una revista médica de referencia, sugieren que la tecnología no solo compensa la lesión, sino que podría estar "reprogramando" el sistema nervioso para recuperar funciones de forma duradera.
El sistema, desarrollado por un instituto de investigación médica, combina tres elementos clave. Primero, un implante cerebral con microelectrodos que captan las señales nerviosas cuando el paciente intenta mover la mano. Segundo, una inteligencia artificial que interpreta esas señales y las traduce en comandos de movimiento con un 84,6% de precisión, sin necesidad de reajustes durante meses. Y tercero, un sistema de estimulación eléctrica dual: por un lado, activa los músculos del antebrazo para generar movimiento; por otro, estimula la zona del cerebro que procesa el tacto, restaurando sensaciones como la presión o la temperatura. Una férula impresa en 3D con sensores completa el conjunto, detectando el contacto con objetos y enviando esa información al cerebro.
Resultados que van más allá de lo esperado
Tras 35 semanas de uso, los cambios en Thomas fueron notables. Su brazo derecho ganó un 86% de fuerza, y el izquierdo, un 62%. Logró tareas cotidianas como levantar cáscaras de huevo vacías sin romperlas (con un 87% de éxito) o limpiarse la boca sin ayuda. Pero el hallazgo más relevante llegó después: al desactivar el sistema, muchas de estas mejoras se mantuvieron. Dos años más tarde, seguían presentes. Los investigadores creen que esto se debe a la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro para reorganizarse y crear nuevas conexiones nerviosas. En palabras del equipo, no se trata solo de "puentear" la lesión, sino de "reconectar" el sistema nervioso.
Hasta ahora, los implantes cerebrales demostraban su utilidad mientras estaban activos, pero se desconocía si el cerebro podía aprender a funcionar sin ellos. Este estudio apunta a que sí, al menos en parte. Si se confirma en más pacientes, la tecnología pasaría de ser una prótesis permanente a una herramienta de rehabilitación capaz de inducir mejoras reales y sostenibles. Eso sí, el ensayo se ha realizado con un único participante, por lo que habrá que esperar a pruebas más amplias para saber si los resultados son reproducibles en otros casos, como personas con ictus o lesiones similares.
Qué significa para tu negocio
Aunque esta tecnología está aún en fase experimental, su evolución nos recuerda algo clave: la inteligencia artificial ya no es solo cosa de pantallas y algoritmos. En sectores como la construcción, las reformas o los servicios técnicos, donde la precisión y la automatización son clave, herramientas con IA —como las que integran soluciones como LaiaDesk— pueden optimizar procesos, reducir errores y liberar tiempo para lo importante. Imagina un sistema que aprenda de tus proyectos, anticipe riesgos o incluso "sienta" el desgaste de una máquina antes de que falle. No es ciencia ficción: es el siguiente paso en la digitalización de las pymes. La pregunta no es si llegará, sino cómo prepararse para aprovecharlo.
Fuente original: WWWhat's new
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